La polémica de Palworld es uno de los tantos plagios en el mundo de los videojuegos, pero estos existen desde el éxito de Space Invaders; incluso el mismísimo Pong se lo fusiló Nolan Bushnell. Si no se hubiera copiado el concepto de Street Fighter, no tendríamos Fatal Fury, King of Fighters y Mortal Kombat, entre otros. Realmente podría decirse que es descarado, pero hay juegos que son clones como Super Martín Kart y The Last Hope, pero ni habían causado conmoción porque sus ventas son ridículas. Entonces, ¿por qué hay tanto revuelo con Palworld?
Por el simple hecho de que es un éxito comercial. Si el juego hubiese fracasado en ventas, nadie lo hubiera señalado, pero los desarrolladores encontraron una fórmula que mezclaba Pokémon, armas y cacería de enemigos, lo cual es una fórmula que ha sido exitosa en el mundo de los videojuegos (Pokémon y Monster Hunter). Sin embargo, la polémica es por el éxito. Pero el juego es exitoso por la simple y sencilla razón de que explora algo que los juegos oficiales de Pokémon no habían abordado: un mundo en línea que pueda ser compartido por varios jugadores. Más bien, The Pokemon Company ha exasperado a los fans con juegos malos como Pokémon Violeta y Escarlata. De hecho, por mucho que digan, Pokémon Escudo y Espada fueron juegos muy mediocres con una jugabilidad en línea que dejaba mucho que desear. Por eso, al ver Palworld, los fans vieron cumplido uno de sus deseos frustrados durante muchos años: estar en un mundo en línea con Pokémon donde se hace equipo para combatir contra ellos.
Si Pokémon Company insiste en hacer alguna demanda, se vería muy mal, porque esto se dio gracias a la poca calidad de sus juegos durante más de una década. Además, Palworld tiene a Microsoft de su lado y a sus temibles abogados que son buitres que viven de la pena y la miseria. Lo mejor para Pokémon Company será buscar crear un juego que enamore nuevamente a sus fans, que ahora encontraron un nuevo amor.






